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sábado, 19 de febrero de 2022

Amor en los mares

Bajo el frondoso almendro 
Yacía mi alma sosegada.
Allí en la quietud te evoqué,
Y desde allí te llamé;
Y entre los céfiros
Te llamé a voz de viento...
Entonces tú emergiste
Desde la sima marina,
Entre el séquito marino.
Y divise tu figura...
En el vaivén de las olas, 
Tus cabellos tremolaban
Por el solano costero,
Con tu collar de ámbar
Y tus zarcillos de oro;
Con el alga entre tus pies,
Sobre mar de jade,
Con tu piel bronceada
Cubierta de nácar.

Ante tu epifanía
Estuve inhiesto,
Y corrí a tu encuentro
Por el muelle...
Y al encontrarte 
No tuve palabras;
Solo se escuchaba 
El latir de nuestros corazones;
Los cuales se unían
Como océanos bajo 
El cielo estelar.
Y así juntos zarpamos,
Desde el atlántico 
Hasta el mediterráneo,
Guiados por las estrellas,
Hasta las ínsulas grecas 
Donde nacen las musas,
Donde se forja el poeta,
Donde se ama con amor eterno...
Y hasta hoy te tengo,
Hasta hoy me tienes;
Tú y yo por siempre,
Mujer marina, mi amiga, mi amada.

martes, 8 de febrero de 2022

El corazón

El corazón es el símbolo del amor porque representa la unión de dos corazones... el tuyo y el mío juntos, inseparables, indivisibles; porque aunque estás lejos, te tengo tan cerca, tan presente, tan real, tan en lo profundo.

El corazón tiene asentados los sentimientos más hermosos, más inexplicables, más gratos de un hombre hacía una mujer. De él fluye la dulce melodía, la letra más romántica, y los detalles más nobles. 

El corazón está lleno de emociones... las vivo al mirarte, al leerte, al pensarte. Si te veo mi corazón crepita de pasión, exclamando en alta voz: ¡la amo, la amo! Si no te veo mi corazón se acuita, y si te veo mi corazón sonríe. 

El corazón es espiritual, no es solo un músculo, es la esencia del ser, la vida misma. 
No está sujeto ni al tiempo, ni al espacio... puedo amarte por la eternidad, y estar contigo siempre, como tú lo estás en espíritu conmigo.

El corazón es tan profundo, alberga las cosas más secretas... tú eres mi secreto. Metiste tu mano, quitaste los cerrojos y lo acariciaste, con tus letras, con tus ojos, con tu sonrisa, fuiste crepúsculo, y tu alba satisfizo mi universo. 

El corazón ama por sobre todas las cosas. Cuando te amé, me dijeron que eras un amor imposible...
La mente dijo: ¡ni lo pienses!
La cordura gritó: ¡estás loco!
La lógica exclamó: ¡imposible!
El intelecto criticó: ¡ignorante!
Pero mi corazón es intrépido, tenaz, abnegado. 
Dame tu cariño y te amaré por siempre; con mi vida, con esté humilde corazón, con cada latido, y en mi sangre llevaré tu nombre.
Dame tu cariño y verás a un hombre que lucha a diario por conquistarte, por hacerte sonreír, por hacerte feliz. 

jueves, 13 de enero de 2022

Oda a la escritora

Manos bañadas de luz de luna,
Con polvo de estrellas entre tus dedos;
De tu progenitora es la belleza, 
Y de tu padre la destreza.

Herencia que da belleza a todo cuanto toca.
Arte paterno,
Que con piedrecitas de colores crea figuras, y sobre madera bosqueja aves y paisajes. 

Manos artesanas creadoras de diseños maravillosos, que dibujan, que tallan, labrando hermosuras; llenando el alma de gozo y admiración astral.

Tus manos, son manos que esculpen palabras, 
Para dar forma a las notas bellas.
Tus manos destilan tinta, recorriendo 
Una y otra vez los campos blancos...
Hojas blancas escritas a veces con lágrimas, 
Otras veces con rabia, otras con impotencia, y otras con esperanza. Reclamos justos, odiados por algunos y amados por otros. 
Manos voceras de los olvidados, 
Mensajeras de madres, 
Y de los desprotegidos,
Voces femeninas del cielo que claman venganza.

Letras de fuego y espada, copiadas con letras de oro, nacidas del corazón. 
Noticias que matan al malo,
Enemigas de la hipocresía, luz de la verdad.
 
¡Quién me diese ser letra, ser palabra para ser pronunciada por tus labios, para estar en tu mente!
¡Quién me diese ser pluma, para estar en tu mano, entre tus dedos estelares!
¡Quién me diese ser hoja blanca en que escribas mi nombre junto al tuyo dentro de un corazón!
¡Quién me diese ser tocado, acariciado, y esculpido por esas manos!

lunes, 10 de enero de 2022

Tributo a las mujeres desaparecidas

Se oyen endechas de gran pesar,
Cesó la poesía, el canto, y la alegría.
Mis ojos destilan lágrimas sin cesar,
Por la mujer, por la joven que sonreía.

Un padre está muriendo a diario,
Su princesa le fue arrebatada;
La extraña, la llora, sufriendo delirio,
Y la esperanza le fue quitada.

Cielo gris, campos teñidos de sangre, 
Madres que lloran sin tener consuelo;
Sedientas, de justicia tienen hambre,
Sus hijas puestas en desconocido suelo.

Voces del más allá que lloran,
Sin despedirse de los amados.
Ánimas que venganza imploran,
Doncellas de sueños arrebatados.

Otras, cazadas por bestias salvajes,
Cruzando el umbral de la muerte,
Valle de lágrimas sus parajes;
Nunca pidieron esa maldita suerte.

Nación sorda, e indiferente,
Insensible, y ciega a la realidad;
Se hace cómplice al quedarse inerte;
Lacera con desdén, tácita sociedad.

Solo la tierra a ser cómplice se rehúsa,
Así que delata los crímenes femeninos,
Expulsando de sus entrañas cada musa; 
Sangre que tiñó túmulos clandestinos.

La condenación no se tarda,
A los que se hallen culpables.
Por su maldad en Báratro arda,
Quien corta las vidas tan venerables.

Mientras tanto, toma aliento, madre;
Sigue buscando, tu hija te espera, 
Ya en esta vida, aunque sea tarde,
Y en el cielo, cuando termines la carrera.

domingo, 9 de enero de 2022

Palabra sagrada

Amor,  palabra sagrada
Que pronuncia el corazón;
Exclusiva para la amada,
Cuando se ama con razón.

El amor es fuego que calcina
Y se entrega con entereza,
A la amada de estirpe fina,
Y se alaba su belleza.

Amor, saeta de fuego,
Cómo son tus ojos,
Que traspasan mi ego,
Consumiendo mis enojos.

Los versos que te escribí,
Todos fueron con amor,
Y amarte con frenesí,
Ahora me causa estupor.

Y amarte, mujer hermosa,
Es mi deber sagrado,
Tan fresca como rosa;
Tu nombre tengo marcado.




Amor en los mares

Bajo el frondoso almendro  Yacía mi alma sosegada. Allí en la quietud te evoqué, Y desde allí te llamé; Y entre los céfiros Te l...