jueves, 13 de enero de 2022

Besos bajo la lluvia

Besos bajo la lluvia,
Con los cuerpos entrelazados.

El cielo tiende un velo húmedo, 
mientras la luna duerme;
Las estrellas se esconden queriendo dar privacidad a dos almas gemelas.
La noche se ha vuelto cómplice de aquel romance.
El agua corre por los cuerpos,
Como ríos regando los campos, 
así, dando vitalidad.
Espíritus de fuego avivados en cada beso, en cada rose de labios.
Tizones electrizados metidos en la boca. 
La hora más gloriosa que baja del cielo empapando el amor mancebo. 

Besos bajo la lluvia apenas asustados,  
Y descubiertos por la luz del relámpago.

Llegado el momento del retorno a casa, cada uno a su camino, llevando la sensación de dulzura hasta su tálamo,
Los besos se piensan al cerrar los ojos, marcando los sueños. 
Besos que ayer tuve en mis labios blandidos. 

lunes, 10 de enero de 2022

Tributo a las mujeres desaparecidas

Se oyen endechas de gran pesar,
Cesó la poesía, el canto, y la alegría.
Mis ojos destilan lágrimas sin cesar,
Por la mujer, por la joven que sonreía.

Un padre está muriendo a diario,
Su princesa le fue arrebatada;
La extraña, la llora, sufriendo delirio,
Y la esperanza le fue quitada.

Cielo gris, campos teñidos de sangre, 
Madres que lloran sin tener consuelo;
Sedientas, de justicia tienen hambre,
Sus hijas puestas en desconocido suelo.

Voces del más allá que lloran,
Sin despedirse de los amados.
Ánimas que venganza imploran,
Doncellas de sueños arrebatados.

Otras, cazadas por bestias salvajes,
Cruzando el umbral de la muerte,
Valle de lágrimas sus parajes;
Nunca pidieron esa maldita suerte.

Nación sorda, e indiferente,
Insensible, y ciega a la realidad;
Se hace cómplice al quedarse inerte;
Lacera con desdén, tácita sociedad.

Solo la tierra a ser cómplice se rehúsa,
Así que delata los crímenes femeninos,
Expulsando de sus entrañas cada musa; 
Sangre que tiñó túmulos clandestinos.

La condenación no se tarda,
A los que se hallen culpables.
Por su maldad en Báratro arda,
Quien corta las vidas tan venerables.

Mientras tanto, toma aliento, madre;
Sigue buscando, tu hija te espera, 
Ya en esta vida, aunque sea tarde,
Y en el cielo, cuando termines la carrera.

domingo, 9 de enero de 2022

Palabra sagrada

Amor,  palabra sagrada
Que pronuncia el corazón;
Exclusiva para la amada,
Cuando se ama con razón.

El amor es fuego que calcina
Y se entrega con entereza,
A la amada de estirpe fina,
Y se alaba su belleza.

Amor, saeta de fuego,
Cómo son tus ojos,
Que traspasan mi ego,
Consumiendo mis enojos.

Los versos que te escribí,
Todos fueron con amor,
Y amarte con frenesí,
Ahora me causa estupor.

Y amarte, mujer hermosa,
Es mi deber sagrado,
Tan fresca como rosa;
Tu nombre tengo marcado.




Cuando las miradas se encuentran

Cuando las miradas se encuentran
preludio del amor,
No hace falta el lenguaje audible,
Los ojos suelen comunicarse a su manera. 

Miradas de fuego con rostro elocuente
Que abrazan, que aman, que escoltan 
hasta perderse en el ocaso.

Llamas de fuego ardiendo en tus cuencas
Dejando cenizas que envuelven mi mente.
Fuego abrazador, develando lo intrínseco.

Yo corro y me pierdo en tu mirada,
Vuelo y subo al cielo como águila.
¡Sedúceme! Ignorando los protocolos.
¡Mírame una vez más!
Desnuda mi alma
Hasta encontrar mis intenciones. 

sábado, 8 de enero de 2022

Llega la primavera

Llega la primavera,
Y con ella tus recuerdos.
Pasó el verano, pasó el invierno
Llevando mis temores 
Como hoja seca;
Tu calor me abraza
Como el sol de marzo.

En tu noche me recuesto
Sobre luna llena,
Sueño y vuelvo a vivir, 
Perdido en mi pasado.

Ahora que camino
Por sendero eterno
Vuelve tu imagen fresca,
Iniesta ante mis ojos.

El sabor de tus labios 
Que refresca mi boca...
Esa sensación suave
De tus manos
Tocando mi rostro.

El aroma intenso 
De tu buen perfume,
Esencia 
De las más escogidas flores,
Impregnada en tu cuello.

En tus recuerdos estoy seguro,
A tu lado, 
tomado de tu mano,
Aferrado a tu presencia;
No puedo ni quiero salir
Del sueño y algún día ser
Tu misma esencia.

viernes, 7 de enero de 2022

Ansiedad


¡Me prendiste con tus ojos! quedé extasiado, y todos mis sentimientos se volvieron excesivos.
¿Cómo decirte un "te amo", si apenas te conocí?

Siento ansiedad al no poder expresarte mi amor teniéndote frente a mí.
Soy como niño queriendo tocar la luna, te veo y quiero abrazarte como se abraza el fulgor de las estrellas. Me conformo con mirarte, y bañarme de la luz de tu rostro. 
La agitación se apodera de mí, aunque me ciño de valor, decidido y firme; con palabras rebuscadas, cargadas de ternura  expresándote mis sentimientos... declaraciones de amor, y mi súplica al cielo que sea correspondido.

Siento ansiedad por el eterno tiempo de unos días; la espera de saber si me amas como yo a ti. Me enloquece tan solo recordar el infierno de pensar si me rechazas; y la gloria que será si me correspondes. Tu aceptación me aliviaría el alma, llevándome a un mundo, donde solo cabemos tú y yo.

Siento ansiedad al esperar el momento oportuno para besar, y saborear tu boca.
Mi corazón se agita, late fuerte, las manos me tiemblan, los ojos se cierran. Quiero entrar en tu espacio, donde albergas los dones codiciables del amor guardados para el que conquiste tu corazón.

Siento ansiedad, esa enfermedad diaria, que solo podía mitigar con tu presencia.
¿Y aún preguntan qué es sufrir ansiedad?
Yo la sufro, la padezco. 
Te veo, y sufro por querer hacerte mía; y mientras muero por ti todos los días.

sábado, 7 de octubre de 2017

TENGO MIEDO

Tengo miedo de perderte, 
Miedo ya que te encontré,
Tengo miedo de no verte,
Y esa ausencia me secuestre.

Tengo miedo del desprecio,
Miedo del silencio negativo,
Tengo miedo no tener precio,
De no tener el amor respectivo.

Tengo miedo de la casualidad,
Miedo de no ser tu dueño,
Tengo miedo no sea realidad,
Y que esto sea un sueño.

Tengo miedo de la distancia,
Miedo de que estés lejos,
Tengo miedo no ser tu estancia,
Y solo verte en mis reflejos.

Tengo miedo de enfrentarte,
Miedo de tu presencia,
Tengo miedo de no gustarte,
Y sufrir tu ausencia.

Amor en los mares

Bajo el frondoso almendro  Yacía mi alma sosegada. Allí en la quietud te evoqué, Y desde allí te llamé; Y entre los céfiros Te l...